Protege tu zona de asientos y actualiza la estética de la habitación con una funda diseñada para ofrecer durabilidad diaria y líneas limpias. Diseñada para proteger la tapicería de derrames, pelo de mascotas y la fricción repetida, esta pieza se coloca sobre las estructuras existentes para renovar al instante el espacio sin un compromiso permanente. La sencilla funda se adapta cómodamente a sofás estándar de tres plazas, sofás compactos de dos plazas o sillones individuales, por lo que es una opción práctica tanto para viviendas de alquiler como para hogares permanentes.
La superficie tejida aporta profundidad visual, mientras que el borde con flecos a lo largo del dobladillo añade una estructura sutil a los extremos. La instalación consiste simplemente en desplegar la funda y colocarla sobre el mueble, sin necesidad de cierres ni clips complicados. Cuando sea necesario limpiarla, el tejido resiste ciclos suaves en la lavadora o el lavado a mano, seguido de un secado al aire para conservar su ajuste y textura. Su confección sencilla garantiza una cobertura uniforme y reduce las marcas visibles de desgaste con el paso del tiempo.
Elige entre cinco tonos neutros y cálidos, como verde, gris, azul, naranja y albaricoque, para complementar distintas paletas de interiores. Cuatro opciones con medidas precisas se adaptan a sofás de diferentes longitudes y profundidades:
- 180 × 130 cm (70,9 × 51,2 pulgadas)
- 180 × 230 cm (70,9 × 90,6 pulgadas)
- 180 × 260 cm (70,9 × 102,4 pulgadas)
- 180 × 300 cm (70,9 × 118,1 pulgadas)
Cada pedido incluye una sola unidad configurada con la dimensión y el tono elegidos. El diseño sin estructura fija permite quitar y volver a colocar la funda fácilmente durante los cambios de estación o las visitas de invitados, ofreciendo una barrera fiable que prolonga la vida útil de los muebles y simplifica el mantenimiento del hogar.